"No hay dinero en el mundo que pague el sacrificio del que abandona a su Patria, buscando libertad"
Fausto F. Placeres, Nostalgia cubana: poemas de un refugiado que añora ver a su patria libre (2021)
En abril de 1980 un pequeño grupo de cubanos asaltó la embajada de Perú en Cuba para solicitar asilo político; Perú, a pesar de la negativa de Cuba, otorgó a estos asaltantes dicha protección. Este incidente diplomático entre Perú y Cuba marcó el inicio del éxodo del Mariel, uno de los más grandes movimientos migratorios del siglo XX. Durante casi seis meses, más de 125.000 cubanos utilizaron el puerto del Mariel para cruzar las aguas que separan Cuba de Estados Unidos y así llegar a las costas estadounidenses. El principal destino fue Miami.
Para Estados Unidos, el éxodo del Mariel supuso un desafío significativo en términos de política migratoria: en un inicio, el presidente Jimmy Carter acogió a los “marielitos”, término con el que se empezó a conocer a los inmigrantes del Mariel, y les concedió la condición de refugiados; no obstante, seis meses después, Carter cerró sus fronteras por la repercusión negativa que la llegada masiva de migrantes estaba teniendo en su política doméstica. Para Cuba, el éxodo se tradujo no solo en la pérdida de una parte significativa de su población, sino que se evidenció el descontento popular con el régimen de Fidel Castro.
Varios de los marielitos eran intelectuales, personas que huyeron al exilio deseosos, no solo de libertad, sino de la posibilidad de ejercer su creación artística sin ningún tipo de censura, como Reinaldo Arenas (novelista y dramaturgo), Carlos Alfonzo (pintor), Roberto Valera (poesía), Ricardo Eddy Martínez (artista musical), entre otros.
En nuestro país destaca Yotuel, integrante del grupo Orishas, quien utiliza su voz y su música para denunciar la situación que a día de hoy siguen viviendo los cubanos dentro y fuera del país. Es especialmente relevante su canción “Patria y vida”. “Patria y Vida” es un lema de protesta utilizado en las manifestaciones de Cuba de julio de 2021. La frase está inspirada en una canción homónima y consiste en una modificación del lema del gobierno cubano “patria o muerte”.
Sin embargo, estos artistas cubanos a menudo han sido omitidos en ciertas antologías, ignorados por “varios críticos extranjeros (y casi la totalidad de críticos cubanos de la isla), así como por cierta cultura oficial del exilio cubano, una fracción de la cual ha mirado siempre con reserva –acaso con temor– a este grupo clasificado de escoria por el régimen cubano en 1980” (de la Nuez, 1998: 106).
Poemas de un refugiado cubano que añora ver su patria libre
Uno de esos refugiados fue Fausto Francisco Placeres, oriundo de Pinar del Río, quien, por su desacuerdo con el sistema político de Cuba, emigró por el Mariel hasta San Francisco. Una vez en Estados Unidos, decidió escribir sobre el dolor y la nostalgia que le provocó el tener que marcharse de Cuba, su patria.
Su poesía ha sido recogida y publicada en Nostalgia cubana: poemas de un refugiado que añora ver su patria libre (2021), poemario en el que Placeres desnuda su alma y nos muestra, de manera melancólica y desgarradora, el vínculo tan fuerte que tenía con Cuba y el dolor tras su partida.
El poema que os presentamos a continuación se titula Nostalgia cubana y sintetiza a la perfección los principales temas de la obra de Placeres: las dificultades del exilio, el vínculo que le une a Cuba, nostalgia por las actividades cotidianas, anhelo por la patria que ha dejado atrás y el deseo de que Cuba, por fin, sea libre.
“Nostalgia cubana” de Fausto F. Placeres
Pinar del Río,
quisiera hoy en tus calles caminar
y una canción tararear
al son de Guantanamera,
bajo de alguna palmera
ver el monte que se mece
y ver el sol que aparece
eso es lo que más quisiera.
Poder andar por los sitios
que mis ropas empolvar
que mis recuerdos guardaron
cuando yo me fui al exilio,
poder bañarme en un río,
tirarles piedras a los mangos
poder llenarme de fango
con esos amigos míos.
Qué nostalgia carga un hombre
cuando su patria abandona
recuerdas el sol que asoma
y sale del horizonte,
sol tú vienes de mi Cuba
dime qué vistes allí
has dejado por detrás el llanto.
Comentario del poema
El uso del subjuntivo, en concreto el pretérito imperfecto, nos indica un propósito de conseguir algo que, en el caso de Placeres, no es posible en el presente de la enunciación. Se ha separado de su patria y la extraña. Estos versos se impregnan de una profunda añoranza a través de la enumeración de unos elementos plenamente sensoriales (caminar, tararear, viento, sol, río…), que construye una imagen idílica de ese Pinar del Río, su ciudad natal, que extraña.
Efectivamente, los elementos que va mencionando a lo largo del poema son muy característicos de Cuba; especialmente, cuando habla del sol y del son. Cuando nos imaginamos la isla, la imaginamos soleada, con palmeras que se mueven suavemente por el viento. Describe elementos típicos del paisaje cubano, lo que no hace sino patente cuánto extraña ese paisaje. Asimismo, lo vemos con la mención a la Guantanamera, que es una canción por la libertad y la justicia social. Nos vamos a detener aquí porque creemos que es muy importante y aborda uno de los conceptos trabajados a lo largo de las sesiones: la intertextualidad.
“Guantanamera” viene de Guantánamo, una ciudad al sudeste de Cuba que es mayormente conocida por el Centro de detención de Guantánamo de los EE. UU. Con todo, antes de este “pacto” se trataba de una tierra humilde de campesinos; de ahí el “guajira guantanamera”. La canción surge en un contexto bastante agitado, algunos dicen que gracias a José Martí, el fundador del Partido Revolucionario Cubano y organizador de la guerra de independencia de Cuba, quien además de ser un político activo formó parte del movimiento literario del modernismo debido a sus otras vertientes intelectuales como filósofo, escritor, periodista y poeta.
En cualquier caso, la mención no es azarosa, como todo en poesía. La “Guantanamera”, si lo recordamos, habla de un hombre sencillo que antes de morir quiere expresar lo que para él es más importante: el sufrimiento profundo por la esclavitud de los seres humanos. Efectivamente, es la situación de nuestro poeta.
En la segunda estrofa recurre a una anáfora: poder andar; poder bañarme; poder llenarme. La anáfora, en este caso, se utiliza para ejemplificar la añoranza. Enfatiza el deseo que siente por hacer las cosas cotidianas que solía hacer en Cuba. Del mismo modo sucede con las estructuras paralelísticas: que mis ropas; que mis recuerdos. Son estructuras enfáticas.
Hasta ahora, Placeres ha sido bastante sutil: simplemente, menciona aspectos que extraña de su patria. Con todo, los últimos versos son climáticos en la expresión del mensaje: se trata de un exiliado, un refugiado en otro país que ha abandonado su patria por obligación y la extraña profundamente.
Este poema no solo ejemplifica la nostalgia que siente el poeta al encontrarse en el exilio y su situación de subalternidad, sino la conexión que todavía siente por Cuba. Lo vemos tanto en la idealización general de los elementos enumerados, como en los versos finales: “dime qué vistes allí; has dejado por detrás el llanto”. Consideramos que estos dos versos, en los que apela al sol, que une su tierra natal con su tierra adoptiva, denotan una esperanza por regresar, en la medida en que, si ya no hay llanto, la situación en su país ha mejorado y, por consiguiente, puede regresar.